Hace ya más de treinta días que comenzó a
levantarse un muro, entre los docentes, que solicitan mejores condiciones
salariales (El básico más bajo del país) y el gobierno provincial. Ante el
primer alerta, la primera exigencia, la administradora Claudia de Zamora, comenzó
la construcción de la pared que ha impedido toda comunicación hasta la fecha
con los gremios comprometidos por la reivindicación. La protesta extendida en
todo Santiago, ha marcado un punto de inflexión de cara al futuro. Cada maestro
desde su lugar de trabajo, sacude el terreno santiagueño como replicas sísmicas.
Si trazamos un paralelo entre el comportamiento del hombre ante las
manifestaciones de la naturaleza, y la relación gobierno-docentes, observamos
que el hombre común y corriente no
presta atención a las señales naturales hasta que llega el lamento. El gobierno
como el hombre común, no da importancia a las señales.

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